
El presidente Chávez tiene una forma de gobernar que se avala en sus propias leyes, a pesar de que el populismo es una ideología de la cual él toma rasgos, ha llevado su gobierno al extremo en el cual, la gente se siente totalmente dependiente, y los lleva a pensar que sin él su país se vendría abajo, que es solo el único que los entiende y puede solucionar sus problemas.
No se puede hablar de un partido político sin su principal representante, en este caso no se puede separar a Hugo Chávez del Populismo, ya que ambos rechazan las clases sociales altas, están en contra de cualquier partido político, descalifican cualquier tipo de institución que para ellos no sean efectivas y sobre todo lo que no favorezca al pueblo.
El populismo al preocuparse por el bienestar del pueblo tiende a ser irrealista, ya que no podría existir un país sin empresarios que lo sustenten, tampoco se puede engañar a la gente y ofrecerle cosas materiales para mantenerlos felices y evitar que intervengan en el gobierno. Con el tiempo las personas se dan cuenta que las promesas no se han cumplido, es lo que pasa en la Republica Bolivariana de Venezuela en donde parte del pueblo se ha dado cuenta de la realidad, pero no importa lo que piensen, puesto que Chávez elimina cualquier tipo de pensamiento diferente al de él, ejemplos claros son los cierres de transmisiones en radio y televisión.
En conclusión el populismo en sí, no es un mal planteamiento pero cuando es llevado a los extremos puede provocar engaños a los ciudadanos, como ocurre con el presidente Chávez y quien esta enceguecido con el poder, provocando un aislamiento de su país pues cree ser el único dueño de la verdad.